Inicio

Animación

Artículos

Comics

Contacto

Enlaces

Fan Fiction

Figuras

Foro

Galería

Guía de Lectura

Noticias

Personajes

Videojuegos

 

Venganza Siniestra. Epílogo.

Tras dos días curándose las heridas en su destartalado piso y pensando mucho en las palabras de Otto Octavius, Eddie Brock no sabia exactamente que hacer. Si ya cuando tenia el traje alienígena su meta en la vida era matar a Spider-Man o proteger a inocentes, ahora su vida estaba totalmente vacía. No tenia trabajo, la comida le escaseaba, se había gastado el poco dinero que tenia ahorrado en el equipo que había usado para vencer a los Seis Siniestros y la policía le buscaba.

“Bueno, al menos estoy vivo”, pensó sentado en el camastro y soltó una pequeña risa.

“Quizás pueda ir a ver a Ann, quizás podamos volver. Ahora soy humano completamente y ella dijo que si algún día arreglaba las cosas con Spider-Man y me libraba del otro, quizás...”

Un tremendo dolor hizo que se agarrase la cabeza como para evitar que le estallase.

Primero vinieron los flashes y después las imágenes, rápidas y difusas directamente en su cerebro. Poco después, cuando el dolor disminuyo, las imágenes aparecieron más lentamente y Brock pudo procesarlas.

Vio a Kaine, a la mujer de Spider-Man, a Spider-Man cogiendo a su hija, se vio a el mismo, ¿dándose una patada?

Vio llamas, fuego, dolor, luego vio personas, vio a Lobezno, a otros héroes, a la Cosa y después se vio andando por rincones oscuros.

Veía azoteas, era como si mirase con los ojos de otra persona y cuando un cristal se entrometió en el camino de esa persona pudo verse reflejado: era el simbionte.

Estaba viendo lo que veía al simbionte, lo que había vivido últimamente. Estaba vivo y su conexión con él no se había roto. Y había sentido algo. Temor, tranquilidad, paz, añoranza... y remordimiento.

Eddie Brock se levantó del camastro, cogió algunas cosas y pensó en una de las frases que tanto repetía su padre.

“Cuando te hagan daño, daño de verdad, cuando te rechacen... pon la otra mejilla”

Eddie Brock salió rápidamente de su apartamento con todas sus pertenencias en las dos bolsas de deporte. Sabia donde buscar al simbionte, donde encontrarlo. Las imágenes habían sido como un cebo que el simbionte le había ofrecido y por supuesto, Eddie Brock iba a picar.

“...pon la otra mejilla”

“...la otra mejilla”

Edward Alan Brock estaba a punto de hacerlo.

© 2002-2005 veneno definitivo
 Las imágenes y textos son copyright de sus autores y/o editores, y aparecen con fines exclusivamente divulgativos e informativos. Cualquier material de esta página será retirado a instancia de su propietario.