Inicio

Animación

Artículos

Comics

Contacto

Enlaces

Fan Fiction

Figuras

Foro

Galería

Guía de Lectura

Noticias

Personajes

Videojuegos

 

Venganza Siniestra 2

“Me llamo Eddie Brock. Hace ya algún tiempo fui un reconocido periodista con bastante prestigio. Hasta que Spider-Man arruino mi carrera y yo me tope con su ex-traje alienígena que me convirtió en Veneno. En numerosas ocasiones tratamos... trate de acabar con el trepamuros por lo que me hizo. Durante mi cruzada, hice un pacto con el trepamuros, lo que me llevo a una carrera como protector de los inocentes. Por supuesto, durante ese tiempo me enfrente a un buen montón de culpables y supervillanos, de los cuales, algunos, aun conservan la vida. Atado a una silla, aquí en este destartalado almacén y observando como se ríen de mí los Seis Siniestros recuerdo una frase que me padre me dijo numerosas veces, no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Por una vez, estoy de acuerdo con él”.

 

VENGANZA SINIESTRA

 

2ª PARTE: SIN AYUDA

 

Hace dos días.

Tras librarse de algunas patrullas de la policía y recorrer algunas manzanas, Kraven y Electro llegaron por fin a la vieja central eléctrica que servia de escondite a este ultimo.

Pasaron por numerosas y grandes salas ya muy antiguas con antiguos y destrozados generadores hasta que llegaron a una pequeña sala a la que se entraba por una vieja puerta ya prácticamente carcomida.

Max Dillon se tumbó, cansado sobre un viejo sofá sin prestar atención a su compañero de fuga.

-Bueno Dillon, dime, ¿para qué me has traído aquí?- dijo Kraven acercándose a su improbable socio-. Te pille en aquel pasillo solo para que me ayudaras a huir de allí y por ello te doy las gracias. Ya te lo pagare algún día.

Acercándose a la puerta para irse, Kraven se paró de golpe para escuchar lo que Electro tenia que decirle.

-Párate un momento ahí Kraven, me lo devolverás ahora- Dillon se incorporo y se acercó a Kraven-. Te unirás de nuevo a los Seis Siniestros y me ayudaras a reunirlos. Asi me lo pagaras.

Kraven soltó una sonora carcajada.

-No me hagas reír Dillon. Lo de los Seis Siniestros acabó. No me pienso unir más a vosotros. No se como pudo mi padre compartir siquiera sus habilidades con vosotros.

Kraven estaba mas que dispuesto a irse.

-Creía que eras un hombre de honor, de palabra... un Kravinov. No un charlatán vestido con melenas.

Kraven se volvió dispuesto a acabar con la inútil existencia de aquel hombre, pero se contuvo.

-Dime lo que quieres exactamente Dillon y reconsiderare cumplir con mi palabra... y dejarte vivo.

-Esta bien -Dillon se volvió a sentar en el sofá-. La cosa es simple, reunimos entre los dos a los demás Siniestros, les convencemos de que se unan, matamos a Veneno, después al trepamuros y más tarde... quien sabe.

Kraven se le quedo mirando.

-Veneno ya no supone un problema. Está sin poderes. Yo mismo le daré caza personalmente por haberme humillado, aunque desearía dar caza a Veneno y no a Brock, el hombre.

Electro pensó en algo rápido.

-Ok, pero entonces no cumplirás tu palabra, además, mas de uno quiere ver muerto a Brock, entre tantos yo me cuento.

-Di tu plan de una vez.

Electro se acerco y le dio unas palmaditas en la espalda.

-Tranquilo, lo que podemos hacer es reunirnos. Tu ve a por Toomes, el Buitre y el Hombre de Arena, yo me encargare de Misterio y Octopus.

-¿Pero el Hombre de Arena no había muerto?

-Exacto... socio, ”había”.

Kraven se quedo pensativo durante unos instantes. Al fin, habló.

-Traeré a esos dos en unas tres horas, si no estas aquí cuando llegue o algo sale mal, daré por cerrado el trato. ¿De acuerdo?

-De acuerdo, te sugiero que te pongas tu tra...

Kraven ya había desaparecido.

“Odio que hagan eso!, pensó Max Dillon mientras iba a ponerse uno de sus trajes de combate.

Unos minutos después, Electro sobrevolaba la ciudad gracias a los campos eléctricos que generaba. Su destino: Estudios Maravilla.

Al llegar al derruido estudio, entro directamente en uno de los polígonos más grandes. Allí se encontró con los antiguos decorados de una especie de cementerio.

“Espero que Misterio siga aquí, aunque después del asunto Ward desapareció sin dejar rastro”, pensó Electro mientras caminaba entre las lapidas.

De repente, una especie de neblina comenzó a invadir la zona, haciéndose cada vez más densa. Electro ya sabia de que iba todo aquello.

-¡Sal Misterio, se que eres tu!

Nadie respondió a Electro.

-¡Misterio, quiero reunir a los Seis Siniestros! ¡Ademas, tengo información sobre Veneno!

-Dime lo que sepas y rápido.

Electro dio un salto cuando notó que Misterios se encontraba detrás de él.

-Pensamos reunirnos de nuevo y destruir a Veneno. Además, ya no tiene poderes. Despues acabaremos con Spider-Man. ¿Qué te parece?

Misterio permaneció callado mientras las brumas se revolvían a su alrededor. Sabia como dar un ambiente de... misterio.

-Desde lo de Veneno he estado ocultando por aquí, en espera de que todo pasase. Esto me da la oportunidad de poder regresar a lo grande. Acepto.

Electro sonrió. El primero estaba convencido.

En otra parte de la ciudad. En uno de los numerosos rascacielos de Nueva York, Adrián Toomes, alias el Buitre, espera su presa. Un furgón blindado de diamantes que en unos instantes pasaría por la calle que llevaba varias horas observando. No

Notó algo a su lado. No le hizo falta mirar para saber quien era.

-Déjame en paz Kraven.

Kraven el cazador se había acercado silenciosamente hasta él y no podía irse. No sin decir lo que había ido a decirle.

-Vengo a proponerte algo Toomes, algo que quizás te interesaría.

El Buitre se volvió hacia él.

-Se trata de Veneno. Esta sin poderes y es el momento perfecto para cogerle. De paso, Electro se ha propuesto reunir de nuevo a los Seis Siniestros. No tengo mucho tiempo. Quiero una respuesta rápida.

Toomes volvió de nuevo la cabeza hacia la calle se quedo pensativo. Eso de volver con aquellos palurdos con superpoderes no le gustaba nada y menos aun sabiendo que podía matar a Veneno perfectamente, ahora que no tenia poderes. Pero sabiéndolo ellos también, seguramente se acabarian matando entre ellos, antes de terminar con su verdadera presa.

-De acuerdo me uno a vosotros, pero si algo sale mal, le arrancare los ojos al directamente responsable de ello.

Kraven asintió.

-¿Es eso lo que esperas?

El Buitre vio como llegaba el furgón blindado a la joyería y como los guardias de seguridad comenzaban a sacar los sacos de diamantes y se lanzó en picado.

En otro lugar. En el puerto. En uno de tantos viejos almacenes del lugar. Un lugar perfecto para seres marinos. Para pulpos.

-¿Estas seguro que está aquí Misterio?

-Según mis informaciones, Octopus se instalo aquí recientemente- dijo Misterio adentrándose en la total oscuridad de uno de los almacenes-. Vigila tus espaldas Electro.

De repente, un sonido hidraulico. Algo metálico. Y en un instante, un tentáculo metálico agarro a Electro del cuello.

Antes de que pudiese soltar una descarga, otros dos tentáculos surgieron de la oscuridad y le agarraron los brazos, mientras que el cuarto y el ultimo se dirigió a Misterio y se paro a escasos centímetros de su casco.

-Bonito espectáculo Octavius, pero si no dejas de apretar la garganta de nuestro compañero, se quedara sin aire en breves instantes.

Mientras Electro luchaba por respirar, una voz surgió de las sombras.

-¡¿Compañero?! Si no recuerdo mal, la ultima vez que nos vimos me intentasteis matar.

Apretó aun más el tentáculo.

-Estamos aqui por una razón -Misterio se acerco mas a la oscuridad-. Veneno.

Octavius soltó de inmediato a Electro y salió de entre las sombras, con un elegante traje blanco y sus inconfundibles gafas oscuras.

-No es algo que me incumba, así que fuera de aquí antes de que olvide mi cortesía y os reduzca a polvo.

-Bueno, en parte tienes razón, no es problema tuyo -dijo Misterio-, pero piensa que va a por los Seis Siniestro y tu eras uno de nosotros. ¿Me equivoco?

Octopus presto atención a Misterio.

-Digamos que lo que Electro y yo queremos es reunir de nuevo a los Seis Siniestros y después, matar a Veneno. ¿Qué puedes perder? Ademas, necesitamos un líder con la inteligencia suficiente para que nos dirija.

Misterio sabia que el orgullo y la vanidad de Octavius harían el resto.

-De acuerdo acepto -Octavius se quedo pensativo-. Pero si algo sale mal, no seré tan magnánimo.

Mientras Octopus, Misterio y Electro se dirigían a la base de este ultimo, Kraven seguía buscando a Flint Marko, alias William Baker, alias el Hombre de Arena por una de las playas de aquella gran ciudad-isla.

“Llevo aquí casi una hora y a pesar de mi olfato, no consigo encontrar al Hombre de Arena y eso que lo huelo por toda la playa”, pensaba Kraven rastreando la zona.

De repente, una gran cortina de arena se alzo contra él y lo lanzo varios metros atrás. Recuperándose, Kraven se dio cuenta que una nueva cortina de arena, esta vez aun más sólida que la anterior se dirigía hacia él.

-¡Espera Hombre de Arena! ¡Soy Kraven!

La montaña de arena adquirió una forma levemente humana y se acercó a Kraven.

-¡No soy ese! ¡Arena murió! -gritaba el Hombre de Arena-. Se lo comió el monstruo...

Por fin, adquirió forma completamente humana y reconocible, con su camiseta verde con rayas negras y sus vaqueros y comenzó a sollozar frente a Kraven.

-Vengo a ofrecerte algo. Venganza sobre el monstruo. Veneno en bandeja de plata y sin poderes. Para ti.

El Hombre de Arena dejo sus llantos y sonriendo soltó una carcajada cual tarzan demente.

Poco rato después, los Seis Siniestros, reunidos de nuevo, en la base de Electro, discutían su plan y como iban a sacar a Brock de La Bóveda. Dos días después, lo llevaban cabo.

Hoy.

El Buitre soltó una bofetada a Brock que le hizo despertar.

-Despierta Brock, tenemos algo para ti.

Eddie Brock se había quedado súbitamente dormido, pero el despertar le hizo comprobar que no había sido todo un sueño. Los Seis Siniestros le habían sacado de la cárcel... solo para matarlo.

Misterio se acercó a él.

-Supongo que ya sabes él por que de tu situación, Brock. Prometiste que nos matarías y, aunque casi lo consigues, te faltó terminar el trabajo. Te puedo asegurar que no fallaremos.

Eddie escupio en el casco de Misterio lo que provoco que fuera lanzado por los aires por un grandisimo puño de arena.

-¡Si Brock, espero que presentes pelea! ¡Mirame, sigo vivo, algo que tu no podrás decir, al menos por mucho tiempo!

Transformando uno de sus brazos en una gran hacha, el Hombre de Arena se acerco a Brock, cuando de repente, por la grandisima puerta de madera del almacén, paso un gran furgón blindado de la policía, del cual salieron numerosos agentes. Coches de policía acompañaban al furgón.

-¡Arriba las manos y quedaos quietos! ¡Estáis detenidos!

Por supuesto, los Seis Siniestros no iban hacer ningún caso.

Brock observaba, aun atado y en el suelo, como los villanos se encargaban de la policía, cuando alguien se le acercó. Era un joven agente.

-Tranquilo, le desatare -dijo el agente quitándole las cuerdas a Brock-. Ahora vayase.

Brock, sorprendido por no ser reconocido no tuvo tiempo de avisar al agente cuando un rayo eléctrico alcanzó a su salvador.

-¡Brock se escapa! -grito Electro.

-Olvídate de el y huyamos -le dijo el Buitre.

Los Seis Siniestros salieron del almacén como una exhalación, pasando a través de la policia, mientras Brock, lo hacia disimuladamente por uno de los ventanales.

Dos horas después, Brock llegaba a uno de sus antiguos pisos, ya bastante viejo y se dejo caer sobre el suelo.

Al mismo tiempo, los Seis Siniestros llegaban de nuevo a la base de Electro.

-¿Cómo se entero la policía de nuestro paradero? -pregunto Electro a los demás.

-Ni idea, quizás tengamos a un traidor -comento el Buitre.

-No seas paranoico Toomes, ves traidores por todas partes -le dijo Octopus con una sonrisa.

Kraven se acercó a Electro.

-Como te dije, si algo salía mal, desharía el trato. Yo cazare a Brock. Es solo un hombre -Kraven se dirigió hacia la salida-. Y que ninguno se meta en mi camino o hará de adorno de mi salón.

Kraven dejo a sus compañeros para prepararse para la caza.

Ya mas o menos recuperado, Eddie Brock pensaba en su situación.

“Sin el simbionte, tarde o temprano me encontraran y me mataran” pensaba Brock dando vueltas por la habitación.

“No puedo pedir ayuda a Spider-Man y menos después de nuestro ultimo encuentro, se le veía muy alterado después de la muerte de su esposa y su hija. Podría buscar a Morbius, Venganza o Vigilante Nocturno, fueron buenos aliados en el pasado, quizás lo sean ahora, aunque, no se como encontrarlos y hace tiempo que no se tienen noticias de ellos.”

Brock se sentó cabizbajo en el suelo.

“Por primera vez en mucho tiempo estoy solo. Solo. Completamente solo”

Se levanto del suelo y se miro a si mismo en un espejo que había en una pared.

“Muy bien, si quieren venganza la tendrán. Quizás este solo, pero no por ello me van a matar”

 

CONTINUARA...

© 2002-2005 veneno definitivo
 Las imágenes y textos son copyright de sus autores y/o editores, y aparecen con fines exclusivamente divulgativos e informativos. Cualquier material de esta página será retirado a instancia de su propietario.